Fotoperiodismo en bodas
Las denominadas bodas “Foto-Periodísticas” no pueden ser consideradas simplemente una moda, aunque aquí en España en verdad por muchas razones este fenómeno no esta ampliamente asentado. A pesar de que es algo que se practica en países como Estados Unidos y Gran Bretaña desde hace mas de 30 años aquí salvo contadas excepciones es una rareza. Y supongo que va con el gusto en general y la idiosincracia propia, pero es una pena, simplemente porque al cabo de los años al mirar hacia detrás yo prefiero saber lo que sentía y recordar cuales fueros mis experiencias reales en ese momento antes de ver solo lo que parecía y como vestía.
Yo como novio prefería experimentar esas horas tal como van ocurriendo a tener a alguien que me pida constantemente como debe ponerme o moverme, y termine dirigiendo cada uno de mis pasos. Pero yo soy el fotógrafo y a lo largo de mi corta trayectoria haciendo bodas, sinceramente creo que muchas parejas parecen que aspiran y desean todo lo contrario.
En verdad el asunto no es tan simple como parece y en verdad puede haber cierto temor, sobre todo hacia aquellos quienes dentro de este estilo se consideran puristas y se prohiben incluso llegar a interactuar absolutamente con los novios. El resultado en estos casos son fotos con mucho grano, poco iluminadas (sin flash) donde no se distingue a nadie, y que ademas debemos considerar obras de arte. Hay fotógrafos extremadamente puristas que renuncian al retrato o a las fotos oficiales con familiares y amigos aduciendo que no entran dentro de su estilo. En USA organismos como la WPJA valoran sobre todo la absoluta falta de intervención por parte del fotógrafo en lo que ocurre y velan escrupulosamente porque así ocurra descalificando al fotógrafo ante cualquier síntoma de dudas como si de una secta o religión se tratara.
En mi caso, un amante del fotoperiodismo como tantos, soy del criterio de que la intervención es útil sin exagerar, sobre todo si velamos porque el resultado no deje de parecer natural, fresco e incluso paradójicamente espontáneo. Siempre intento asegurarme los tiros que me interesan y que no pueden faltar: retratos en varias condiciones, medio cuerpo, cuerpo entero, detalles, planos generales y momentos claves. Procurando que quienes salgan no solo se reconozcan, sino que se encuentren guapos sin parecer forzados o “situación de pose”. A parir de aquí trazo dos vertientes una donde no intervengo y caigo dentro de un fotoperiodismo duro y en profundidad y otra donde y donde intervengo cual director de arte y creo historias a partí de cualquier elemento o circunstancia que igualmente me puede conducir a resultados muy interesantes.
Creo intentar conciliar ambos métodos, procurando como he dicho que en los resultados los novios resulten favorecidos sin dejar de parecer naturales es para mi lo mas acertado pero aquí interviene el criterio de cada cual y por supuesto el deseo de nuestro cliente al cual intento ante todo adaptarme en gran medida sin dejar de trabajar a gusto conmigo mismo.
En una segunda parte relacionare algunos consejos muy aprovechables propios de este estilo de trabajo. Este post ya se ha hecho demasiado largo para incluirlos.
Aquí dejo algunas fotos de una boda reciente donde a pesar de que no puedo llamarla una boda “Foto-Periodísticas” preferían ir a su aire mientras yo iba un poco la mía. En verdad debo decir que me la pase genial, espero que muchas sean así.
This slideshow requires JavaScript.

