Comienzo este año con una sesión de fotos en la playa. Este verano lo pasamos
en Cuba, mis ganas de hacer fotos ( como hace 10 años) no eran muchas y un
proyecto que tengo en mente en interiores tampoco lo pude llevar a cabo. Pero
no perdí ocasión de retratar y tomar como modelo a varias personas, para esto
estaba mas dispuesto.
Sin embargo no había reparado en mi propia hermana y fue ella la que insistió
casi a punto de irnos. Y pensé que como estamos en confianza y hasta ahora no
he encontrado a una pareja de novios que se atreva a mojarse un poco mas que los
pies, esta podía ser mi oportunidad de hacer fotos en el agua. Como locación
aprovechamos las playas de Cayo Santa Maria, en la cayería norte de la provincia
de Villa Clara y a 65 Km de la ciudad de Caibarien accesible por un pedraplen.
Aquí sabia que podríamos trabajar con tranquilidad y a penas sin compañía.
Primero por la cantidad de kilómetros de playa y segundo lo cual es mas triste,
porque a los propios nacidos en la isla se le impide y se les limita el acceso
a estos paradisiacos paisajes.
llegamos temprano pero estuvimos disfrutando todo el día de sitio esperando una
hora mas propicia. Primero trabajamos en unos pinos al lado de la playa. Luego
nos trasladamos a la arena y poco a poco nos metimos en en el agua. La gracia esta
en sacar provecho de las olas cuando rompen en contra el modelo. Y por supuesto
aprovechar la sensualidad de la ropa mojada pegada a cuerpo. La textura
de la arena, las gotas de agua en la piel, los reflejos del sol en el agua, son elementos
a tener en cuenta. Como único equipamiento llevaba dos flashes ambos activados
por disparadores de radio frecuencia. Uno de apoyo para dar algunos toques de luz
colocado sobre un pequeño trípode y el principal para el rostro, sujetado por un
ayudante y suavizado por una pequeño paraguas difusor de 50 cm de diámetro.
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Tuve una mala experiencia que me agradaría comentar. Posiblemente a mas
personas les pase lo mismo en ocasiones considero que el parasol es un estorbo
y nada menos cierto que esto. En muchísimas ocasiones he terminado tapando
los rayos del sol con una mano o pidiéndole a alguien que lo haga por haberlo
dejado y esta fue una de ellas. Al ver las fotos lo lamente mucho, porque un buen
porcentaje de estas quedaron inservibles por los rayos del sol y el efecto que este
causa. A todos los que como a mi nos gusta incluir al sol en nuestros encuadres
les aconsejo no olvidarlo o lo lamentaran.
La idea era esperar la puesta del sol pero en el viejo jeep Willis del 1951 propiedad de
la familia, no podíamos arriesgarnos a que nos cogiera la noche y ante la insistencia
de mi padre y de Gavino el mecánico, tuvimos que retirarnos antes de que oscureciera.






Gracias por compartir siempre tus experiencias. Las fotos quedaron muy bonitas
Unas fotos increíbles y la modelo realmente espectacular