Si en retrato pactado en estudio debemos evitar que el sujeto
se sienta atemorizado o incomodo, en un retrato contextualizado
o ambientado deberíamos temer justo lo contrario. Imagine que
retratáramos a un individuo en su oficina o en él salón de su
casa, sitios en los que se encuentra a gusto, tendrá una cámara
delante, pero esta en su territorio y sabe que tu eres el extraño:
es posible que incluso se relaje demasiado, y eso tal ves no sea
lo que andamos buscando.
En cierta medida, esto que en otras ocasiones ayudaría en nuestro
favor, puede conducirnos a una foto demasiado relajada que no
nos muestre muy poco, o no nos trasmita ningún sentimiento.
Si creen que nuestra labor es intentar ir un poco mas allá de lo
que vemos, entonces seria recomendable entablar una conversación
e intentar abstraerlo de ese estado de calma, crearle cierta
preocupación, cierta incomodidad, o cierta angustia.
Independientemente de esto, en el retrato ambientado, cuando
mostrarnos al sujeto en su medio habitual, ya sea hogar trabajo etc.
lo que pretendemos es establecer una relación entre ese entorno
y el sujeto que aporte información extra sobre dicha persona.
En este caso, ademas de los escenarios, el cual sobra decir,
deberíamos elegir cuidadosamente, debemos tener en cuenta
multitud de elementos mas. Un viejo sillón, su mascota, sus
plantas, sus instrumentos de trabajo, su libro preferido, su pipa
de fumar etc. Cualquier detalle o elemento que nos aporte datos
sobre esa persona será bienvenido.
Y la iluminación ( también me parece una obviedad decirlo )
siempre es de suma importancia. Si en el estudio la utilizamos
a nuestro antojo. Aquí haremos lo mismo, pero respetando la
que existe. Amplios ventanales, pequeñas claraboyas, lamparas
de lectura, iluminación general, superficies reflectantes, estas
son nuestras fuentes. Más el flash, que deberá actuar siempre
en equilibrio con estas luces, ya sea reforzándolas, o creando
algún punto de interés.
Estos a continuación son unos retratos de Alcalá un maestro
ajedrecista de mi pueblo. La idea al reforzar las piezas blancas
era expresar toda la atención prestada al enemigo y sus pasos.
Y hablando de retratos no quiero dejar de mencionar en mi
blog la polémica suscitada hace ya casi un mes, al ser desvelado
el resultado de uno de los concursos mas importantes para
retratistas del mundo. Me refiero al Taylor Wessin el cual
vengo siguiendo desde hace un par de años. Este año han
participado nada menos que 2400 autores de todo el mundo
con mas de 6000 imágenes. El ganador con: Retrato de mi
esposa británica” ha sido el fotógrafo griego Panayiotis Lamprou.
Lo que al parecer era según sus declaraciones una foto intima
no pensada para mostrar en publico tiene de cabeza incluso a
pulcros medios que no se atreven a presentarla completa, o la
enlazan algunos de los escasos medios que se han atrevido a
publicarla.
Con motivo de su exhibición en la National Portrait Gallery
de Londres junto al resto de las ganadoras, ha puesto en un
aprieto a padres y maestros que han tenido que decidir si seria
conveniente o no mostrarla a los alumnos que por estos días
visitan la galería. Me recuerda a una foto que hice hace ya
mucho tiempo, la mia también es una foto intima, y como
ya hay una ganadora, no hace falta mostrar otra parecida.
Por lo demás, salvo que se estuviese siendo consciente de
la cola que se traería, yo no estoy seguro de que la foto
merezca un primer premio tan importante. Juzguen ustedes.







